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Compresiones Torácicas de Calidad

Las compresiones torácicas son el elemento fundamental de la reanimación cardiopulmonar (RCP). La calidad de estas compresiones es determinante para el éxito de la reanimación, ya que su objetivo es generar un flujo sanguíneo suficiente para mantener la perfusión de órganos vitales, especialmente el cerebro.

Para que las compresiones torácicas sean efectivas, deben cumplir los siguientes parámetros:

  • Profundidad recomendada: 5-6 cm en adultos
  • Razonamiento: Una profundidad insuficiente no genera presión intravascular adecuada, mientras que una excesiva aumenta el riesgo de lesiones
  • Monitorización: En entornos profesionales, utilizar dispositivos de feedback si están disponibles
  • Frecuencia recomendada: 100-120 compresiones por minuto
  • Razonamiento: Frecuencias más lentas generan menos flujo sanguíneo, mientras que frecuencias más rápidas no permiten el llenado cardíaco adecuado
  • Técnica: Utilizar referencias musicales o metrónomos para mantener el ritmo adecuado
  • Técnica correcta: Permitir que el tórax retorne completamente a su posición original tras cada compresión
  • Razonamiento: La descompresión completa permite el llenado cardíaco durante la fase diastólica
  • Error común: Mantener presión residual sobre el tórax entre compresiones
  • Objetivo: Maximizar la fracción de compresiones torácicas
  • Tiempo máximo de interrupción: Menos de 10 segundos para ventilaciones, análisis del DEA y cambio de reanimador
  • Planificación: Coordinar acciones para minimizar pausas (ej. preparar el DEA mientras otro reanimador continúa las compresiones)
  • Arrodillarse junto al tórax de la víctima, a la altura de los hombros
  • Colocar los hombros directamente sobre el punto de compresión
  • Mantener los brazos rectos y codos bloqueados
  • Posición de las manos:
    • Talón de una mano en el centro del pecho (mitad inferior del esternón)
    • Segunda mano sobre la primera
    • Dedos entrelazados o elevados para evitar presión sobre las costillas
  • Comprimir aplicando el peso del cuerpo, no la fuerza de los brazos
  • Movimiento vertical puro, evitando balanceos laterales
  • Mantener contacto con el esternón durante todo el ciclo, sin separar las manos
  • Relación 1:1 entre compresión y descompresión para optimizar el flujo sanguíneo

La calidad de las compresiones disminuye significativamente debido a la fatiga:

  • Cambio de reanimador: Cada 2 minutos o antes si hay signos de fatiga
  • Técnica de relevo:
    • El nuevo reanimador se coloca en posición
    • Indica “prepárese para el cambio”
    • Al finalizar un ciclo: “cambio ahora”
    • La transición debe durar menos de 5 segundos
Error comúnEfecto negativoCorrección
Compresiones superficialesFlujo sanguíneo insuficienteComprimir más profundo, 5-6 cm
Rebote incompletoReducción del llenado cardíacoPermitir descompresión total
Posición incorrecta de manosLesiones costales y menor efectividadRecolocar manos en centro del pecho
Frecuencia inadecuadaPerfusión subóptimaAjustar ritmo a 100-120/min
Interrupciones prolongadasPérdida de presión de perfusiónPlanificar acciones, minimizar pausas
  • Superficies: Colocar a la víctima sobre superficie dura; evitar colchones blandos o utilizar tabla si es necesario
  • Fatiga: Ser consciente del deterioro de la calidad por cansancio y realizar relevos antes de que afecte
  • Lesiones costales: Son frecuentes en RCP efectiva y no deben detener las compresiones
  • Monitorización: En entornos avanzados, utilizar capnografía como indicador de calidad de RCP

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